Mostrando entradas con la etiqueta Alojamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alojamiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de octubre de 2013

Problemas con la casa II

 

Hoy…continuemos pues con los temas de nuestro zulo, para así concluir y pasar a otros temas:

Otro problema que tuvimos…fue a la hora de las duchas, ¿Qué por qué? Porque al ser todo eléctrico, si una se duchaba la otra tenía que esperar una hora para ducharse, pero bueno eso más o menos se puede sobrellevar bien.

Volviendo con el tema de la cocina, una de las primeras cosas que pensamos fue dividirnos las baldas de la nevera para que cada una se comprase lo que quisiera. Sin embargo, no pudimos hacerlo de esa forma, pues la nevera era demasiado pequeña para poder guardar las cosas (con tres baldas, era tipo minibar de un habitación de hotel). Además el congelador (que nosotras lo utilizábamos bastante), era diminuto, como un mini hueco, en el que cabían no más de dos cajas. Por lo tanto, tuvimos que cambiar el chip y administrar el dinero y el espacio de la nevera de otra forma, optando por el bote y por comprar comida en común para ambas. En este aspecto,  no nos resultó complicado, nos amoldábamos a los menús de cada una.

El piso en realidad estaría más enfocado a una sola persona, pero para atender a la demanda, incluyeron camas como la mía (Ainhoa). Dormía sobre un colchoncillo muy muy finito, y encima enfrente de la puerta. La verdad que no invitaba mucho al sueño, y más sabiendo que podría entrar de una patada cualquiera. Siempre me imaginaba a la hora de dormir que nuestra vecina la loca, en medio de sus cánticos sirenos, venía con una motosierra y tiraba la puerta abajo con una súper-patada. Mi mente es muy rara si si.


La calefacción se nos llegó a estropear, como puede pasar normalmente. Al principio teníamos un radiador con ruedas, que más o menos se apaña, por eso de la movilidad. Si tienes frío, te lo acercas. El segundo que tuvimos nos lo atornillaron en la pared, y no estaba mal, calentaba bastante. El invierno allí es frío de pelotas, y si no llevas calzado adecuado para la nieve, como nos pasó a nosotras, os puede suceder como en la foto.

La limpieza pensamos que iba a ser un chollo… hasta que se torcieron las cosas y tuvimos que meter mano con la brutta chichona. El fregar el suelo, pasar la aspiradora, fregar los platos, etc., estaba en manos de unos trabajadores, así que era una de las cosas de las que estábamos contentas (¡y quién no!). Sin embargo con el tiempo notamos que el piso cada vez estaba más sucio, que no fregaban. Así que decidimos entrar en acción, y bajar a hablar con la dicha bruta chichona. Entre otro de los personajes a destacar estaba esta señora, que hacía la función de casera.  Nuestras exigencias eran un colchón digno para mi espalda y que nos fregaran más a menudo. Nosotras antes de bajar fuimos pacientes, ya que aquellos trabajadores se limpiaban todos los mini pisos, y claro, siempre hay fallos y esas cosas. Pero se tiraron un mes entero sin limpiar, y claro, no teníamos medios para hacerlo nosotras, pero gracias a que somos muy observadoras encontramos el sitio donde guardaban la escoba y esas cosas, las tomábamos prestadas, jejeje, y le pusimos remedio de inmediato. El tema se solucionó, pero los trabajadores no nos volvieron a saludar.


El sofá, ¿se podía llamar sofá? Teníamos pues eso, uno, que la verdad no lo utilizábamos, ya que era un amasijo de hierros con dos cojines, total que nos sentábamos más en mi cama y en las escaleras, o en las sillas. No tenemos foto, os podéis imaginar el motivo.

 Los vecinos raros incluían a esa mujer que anteriormente llamamos loca, y solo a ella porque nadie más vivía allí, a excepción de M un profesor napolitano y L, que venía también de Erasmus. En las plantas inferiores se encontraban los grandes pisos, lo que nos dio pie a pensar que habitábamos en un trastero adecuado para vivir, o donde vivía la servidumbre en épocas lejanas.
Después de todas las cosas que hemos comentado, y que seguro que muchos de vosotr@s habéis tenido (y sabemos que peores incluso), hemos decidido comentar la parte buena que tenía la casa, no vamos a ser tan malas:


  • Vajilla completa.
  • Buen baño, aunque con la ducha pequeña.
  • La cama de arriba estaba bien, siempre y cuando no te dieses con la viga.
  • Buen almacenaje, ya que teníamos un armario para cada una -uno con puerta de persiana-.
  • Bar abajo, que fomenta conocer gente, y se comía muy bien, ahora los dueños son otros.
  • En pleno centro de la ciudad.





lunes, 7 de octubre de 2013

Llegada a Torino y problemas con la casa I

La llegada fue de lo más normal, por lo que no creemos  demasiado conveniente darle muchas vueltas (ya que no vamos a ir día por día contando, porque si no os dormiríais). Algo que no podemos evitar contar es que Ainhoa se tomó una biodramina antes del vuelo que la dejó completamente drogada, jajaja.

La representante del ayuntamiento nos fue a recoger para llevarnos a nuestra casa. Llegamos y nos enseñó un zulo zarrapastroso en el cual vivimos 3 meses (buscamos otros pisos, pero ya nos habíamos adaptado a ese zulo y a nuestros amigos del bar de abajo que se nos hizo difícil marcharnos).
Comencemos con las anécdotas de nuestra casa:

La primera impresión que nos dio fue buena, un gran edificio de arquitectura antigua y arcos, amplio portal con un patio interior…pero al subir a la planta y entrar por la puerta se nos cayó el alma a los pies (en mi caso no, tened en cuenta que yo aún iba drogada y mi cara estándar era de felicidad). El piso se disponía en una planta en la que se encontraban (explicando a medida que entramos) armario/mi cama/sofá/mesa y sillas/mueble-tele-cocina y un baño, además de las escaleras que conducían a una media buhardilla con una cama

¡En fin! ¿No parecía tan malo no? Los problemas surgieron a medida que pasaban los días, cuando veíamos la poca funcionalidad de la misma.
Por ejemplo, el hecho de que tuviéramos que calentarnos la leche en la cacerola porque no teníamos microondas (el problema no era no tener microondas sino que el fuego eléctrico que teníamos no funcionaba bien). Con posterioridad, este percance lo pudimos resolver gracias a Patrizia, una amable compañera de Elena, la cual nos prestó uno que no utilizaba.
Sin embargo, la cocina aún seguía volviéndonos locas. La primera vez que Elena decidió hacerse unos simples spaguetti, tuvo que esperar 45 min para que el agua hirviese, amén de que los mandos de los fuegos estaban cambiados.
Cuando teníamos que hacer la colada también teníamos percances: en la primera planta del edificio había un bar (Wash Bubble Bar el cual podéis visitar) en cuyo sótano teníamos a nuestra disposición todo el conjunto de servicios de lavandería (lavadora, secadora e inclusive ¡una zona de plancha y costura!) solo funcionaban las lavadoras. Las secadoras, a pesar de intentarlo unas tres veces seguidas a tope, no hacían su labor. Con esto, tuvimos que pensar en airearlas y secarlas de otra forma. Todo el mundo pensará:
-¡Claro!, ¡la terraza!-
-No porque nuestro piso no era como el de las fotos…,
- ¡Bueno pues…la ventana!-
-No porque… teníamos una… con lo que no había corriente (solo en los primeros días que hacía un poco de calor pudimos abrir la puerta), nos entraba el frío (imaginen en pleno noviembre con nieve en la repisa…), etc, etc, etc-.

El instinto de supervivencia mueve montañas, y como era lógico, no iríamos al trabajo con las bragas mojadas, así que tuvimos que ir a un mercadillo a comprar una cuerda y atarla a los lados del piso como pudimos, dejar la ventana abierta y que el aire hiciera su trabajo.
Un truco que pudimos aplicar y que nuestra mente vislumbró un día que hacía calor, fue aprovechar el pedazo de tejado que partía de nuestra ventana, para secar nuestras ropas pudendas. Colocamos una toalla a lo largo del tejado, y dispusimos la ropa al sol. La verdad que es un buen método, podéis aplicarlo a menos que tengáis palomas acechándoos.

Aquí os dejamos dos fotos más, las preciosas vistas de nuestra única ventana y la lavandería:




¿Te ha pasado algo parecido? !COMPÁRTELO¡



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...